martes, 15 de marzo de 2011

TRABAJO INFANTIL


SOCIEDAD E INFANCIA


NUESTRA DEUDA 
CON LOS NIÑOS:
EL TRABAJO INFANTIL


 La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe reciente expresa que hay  en el mundo más de 250 millones de niños que trabajan.

           De esta cifra, 179 millones  están expuestos a las peores formas de trabajo, poniéndose en serio peligro la salud física, mental y moral de estos niños. Esta situación se agrava   si tenemos en cuenta que la explotación de los niños en empleos industriales peligrosos y en el comercio sexual está en crecimiento.
Unos 8.400.000 de niños se encuentran sometidos a esclavitud, trata de personas, servidumbre por deudas, trabajo forzoso, reclutamiento obligatorio para intervenir en conflictos armados, prostitución, pornografía, actividades ilícitas o mendicidad. Y 125 millones, en su mayoría niñas,  nunca han asistido a la escuela.
Los niños que se encuentran en situación de calle o no tienen un lugar determinada donde vivir, trabajan por su cuenta  o para “operadores” del sector informal. El 88% de estos niños/as no asiste a la escuela y el 96% son migrantes, es decir, son niños que vagan de un lugar a otro, duermen en los umbrales de los edificios o negocios. En muchos casos su jornada de trabajo comienza a la madrugada.
 Las estadísticas ofrecidas por UNICEF dicen que el 36 % de los chicos que trabajan y estudian aprenden menos  en la escuela.
Este mismo organismo (UNICEF) manifiesta que la masa de niños explotados aumentó dramáticamente como consecuencia de las ideas económicas de la última década y media.  El crecimiento del trabajo infantil ha ido de la mano del proceso de destrucción de la educación pública. “La educación está desfinanciada y en declinación”, afirma UNICEF, mientras informa que “el gasto educativo per cápita ha declinado significativamente”. Como consecuencia lógica, junto al aumento del trabajo infantil crece el número de analfabetos.
El informe de la Organización Internacional del Trabajo  define como trabajadores infantiles a todos los niños económicamente activos con menos de 12 años, a todos los niños entre 12 y 14 años que trabajen mas de 14 horas a la semana, y a todos los niños que teniendo menos de 18 años padecen las peores formas de trabajo.
UNICEF reconoce que “los niños son contratados porque son más fáciles de explotar”. Otros opinan que”los empleadores se benefician con la docilidad de los niños, reconociendo que los niños  no pueden organizarse  legalmente para cambiar la situación”
En la Argentina, desde 1907 está  prohibido el trabajo de menores de 14 años, sin embargo la explotación infantil crece día a día, como consecuencia del desempleo de los adultos, lo que obliga a los  niños/as a sostener a sus  familias. En los hogares donde la  mujer es jefa de hogar, hay mayor número de  niños que trabajan.

CAUSAS

Muchas son las causas  que provocan esta  aberración social, pero sin duda uno de los factores determinantes es la pobreza. Los niños que trabajan son casi en su totalidad niños pobres. En este  contexto de desocupación, el trabajo infantil se evidencia como una “estrategia de sobrevivencia familiar”. Desde esta perspectiva el trabajo infantil excede el ámbito familiar  y  penetra en el campo de lo social.
Otras causas son la discriminación y  la criminalidad, entendiéndose a ésta, no sólo como el abuso y explotación  de los adultos hacia los menores, sino del abuso  y   explotación de aquellos que  poseen el poder económico, entre los que se pueden contar a los empresarios que, para obtener mayor ganancia, usan mano de obra infantil porque es más barata, no tiene derechos, no se pueden agremiar y reclamar, etc.
También son causantes del trabajo infantil, ciertas prácticas sociales, la esquizofrenia por el consumo, la competitividad del mercado, las emigraciones, etc.             
                                                                                                                                          
INFANCIA ROBADA PARA EL  TURISMO

Cada día aumenta el número de niños y niñas sometidos  a la prostitución.
Cuando se viaja, no es extraño recibir junto a la información  turística del lugar que se visite, una carpeta con las ofertas sexuales infantiles. Aunque siempre se ha abusado y explotado a los niños, sin duda nunca se había llegado a un nivel tan amplio y voraz de lucro, como el actual.
            Los principales compradores de sexo infantil  provienen de los países desarrollados económicamente, como  Europa Occidental, América del Norte, Australia,  Japón y los estados del Golfo Pérsico. Los niños explotados sexualmente, provienen de los países más pobres como el sudeste Asiático, África, América Latina y el Caribe.
En las últimas décadas los países de Europa del Este  han comenzado a  exportar niños/as para  prostituirlos o  atraer a los consumidores de sexo infantil a esas regiones empobrecidas.
Estos usuarios de prostitución infantil buscan la impunidad que los países del Tercer Mundo ofrecen,  para realizar esta actividad. También  el temor al SIDA  aumenta la demanda de niños/as,  con la errónea creencia  que por ser chicos, no estarán  contagiados.
Merece un capítulo aparte la explotación sexual de los niños/as vía Internet o la distribución por ese medio de la pornografía infantil.
Enrique Pinedo comenta que en  la  Biblia se  registraron  situaciones trágicas muy parecidas  a  las que  hoy  vivimos   en Latinoamérica. El tráfico de niños/as  y adolescentes se menciona en Joel 3:3,  “…cambiaron niños por prostitutas y, para emborracharse vendieron niñas por vino” .
Pero  es necesario tener en cuenta que  la Biblia es contundente en cuanto a este tema: “ A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos  pequeños que cree en mí, más le valdría que lo hundieran en lo profundo del mar con una gran piedra de molino atada al cuello” .
En nuestras reflexiones “evangélicas” seguramente  pensamos en aquellos niños que no creen en Dios, en que mucho de lo que les pasa es consecuencia del pecado.
                                            
Una historia entre tantas

           Nunca olvidaré ese día. Cuando entramos al cortadero de ladrillos Claudio nos clavó su mirada llena de angustia y como un quejido de dolor gritó casi silenciosamente “¿Me vienen a buscar? El me va a matar.”. Al momento su madre lo tironeaba del brazo y lo metía en la vivienda, un rancho sin ventanas y con un hueco por puerta de entrada; porque así viven las familias que trabajan en los llamados cortaderos de ladrillos o dicho de otra manera, donde fabrican los ladrillos, eso ladrillos con los que nosotros construimos nuestros hogares.
             Veníamos siguiendo la historia de Claudio desde hace muchos meses. Sabíamos que en ese lugar la vida de este niño de 11 años, no valía nada.
Su edad cronológica no coincidía con  su físico. Cualquiera hubiera dicho que tenía a lo sumo ocho años.
             Su madre, alcohólica, no estaba en condiciones de brindarle la protección que  él necesitaba. 
             Claudio era víctima del maltrato  de su padrastro. No solo lo golpeaba causándole mucho daño físico, sino que para evitar las denuncias de docentes o vecinos, utilizaba otros métodos de castigo como dejarlo sin ropa a la intemperie, en le campo durante las noches de invierno. En el mejor de los casos, cuando podía dormir en la  vivienda, no le permitía comer ni un pedazo de pan  como cena. Otras de sus tácticas era patearle las costillas o, después de golpearlo para “ablandarlo”, hacerle pasar la noche en un pozo, que con golpes y amenazas le había hecho cavar. Ese hombre que el niño creía que iba a reemplazar al padre ausente, se trasformó en su torturador. Claudio se alimentaba en el comedor escolar cuando lograba ir a la escuela, pero la mayoría de las veces no asistía porque  su padrastro lo necesitaba para que ayudara en el cortadero.
             No voy  abundar en detalles de todo lo sucedido  durante el día que sacamos a Claudio de ese nefasto lugar. Pasan como en una película las imágenes de ese día, una y otra vez.  Recuerdo la mirada de Claudio pidiendo ayuda y cómo sus lágrimas corrieron por su rostro  cuando le dijimos que esa noche no dormiría allí, que lo llevaríamos a un lugar seguro.
            No se quien le habrá hablado  de Dios, o si realmente alguien, alguna  vez, le dijo a Claudio que Dios existía. Pero cuando subimos a la camioneta, el niño se acurrucó entre los brazos de uno de nosotros y  exclamó con alivio,” anoche y esta mañana le pedí a Dios tantas veces que me salvara, que mandara a alguien que me ayudara y entonces aparecieron ustedes.
   Vio seño, Dios me escuchó y me salvó…”
             Qué bueno pensar que Dios, nuestro amado Señor es más grande de lo que  creemos y pensamos, y se a quién quiere y cómo quiere por su gran amor.

CONSECUENCIAS DEL  TRABAJO SOBRE LA  SALUD  DE LOS NIÑOS

Como ya se dijo, son muy graves las consecuencias que trae el trabajo infantil, entre otras,  lesiones visuales, deformaciones, lesiones óseas, accidentes y muerte. Son numerosos y  muy  crueles  los  métodos usados  para lograr un mayor rendimiento en el trabajo, al punto que, en algunos casos, muchos niños/ as no llegan a cumplir los 12 años.
Por otro lado, trabajar en la oscuridad, acarrear pesos, mantiene posturas no acostumbradas por muchísimo tiempo, afectan el crecimiento y el desarrollo óseo.
La falta de descanso, la ausencia del juego  y la separación  de su familia,  trae aparejado efectos nocivos sobre la psiquis  del niño,  que afectarán toda su vida.  Ni hablar de los daños psíquicos y físicos que acarrear la explotación sexual infantil.
En aquellos casos donde el trabajo infantil es realizado como una forma de subsistencia, además de los riesgos físicos y mentales, el niño empeña su futuro porque, en un altísimo porcentaje  abandona la escuela. Ellos son  trabajadores hoy y analfabetos mañana.
El Director de la Organización Internacional del Trabajo dijo que “La niñez es un período de la vida que debería dedicarse, no al trabajo, sino a la educación y la formación; el trabajo infantil, por su propia índoles y por las  condiciones que se realiza, compromete el potencial  de los niños para llegar a ser adultos productivos y útiles en la sociedad. Finalmente, el trabajo infantil es evitable y es posible progresar hacia su eliminación dondequiera que exista la voluntad política de combatirlo con determinación”
Indudablemente la educación es uno de los factores fundamentales en la prevención del trabajo infantil. La relación niño/ trabajo lleva una alta tasa de mortalidad infantil y alimenta la espiral de pobreza.
            Las  cifras y/o porcentajes  expuestos marcan con fuerza  la magnitud del problema o lo que es peor aún, cuál es su tendencia para  el futuro si la situación no se modifica. Es necesario recordar que cada cifra o porcentaje  hacen referencia a   niños/as  que no logran cubrir las necesidades mínimas de alimentación, lo cual  provocará,  en unos pocos años, un retraso su desarrollo  físico y  mental. Pero también se debe tener en cuenta que esta problemática genera exclusión, resentimiento, perdida de los lazos familiares  y de  los valores fundamentales y  sobre todo, menosprecio por la vida.
            En cuanto a lo educativo, en la mayoría de los casos  los niños y adolescentes abandonan la escuela para salir a trabajar, no en un trabajo calificado sino como “limpia vidrios” o  vendedor de flores.       Todo esto  genera lo que ha dado en llamarse “el  círculo vicioso de la pobreza” que es difícil terminar.
            Cuando  los chicos dejan la escuela para mendigar o trabajar, se corta el proceso de aprendizaje que les permitirá en un futuro acceder a un trabajo de mejor calidad o al menos no tan precario. Una persona sin capacitación  sólo tendrá acceso a un trabajo precario y eso dificultará el sostén de su familia, por o tanto también sus hijos deberán abandonar la escuela  para contribuir al ingreso familiar y  así el ciclo se repetirá indefinidamente si no sucede algo que corte esta cadena.
            Presentado así el problema, la perspectiva futura es aterradora ya que, si más del 70% de los niños viven en la pobreza, la próxima generación de argentinos será una generación que no habrá podido desarrollar de forma natural su capacidad cerebral y física, y para eso no habrá solución.  No solo esta comprometido nuestro presente, sino también el de las futuras generaciones.
           El mundo heredará una generación de trabajadores analfabetos, sin capacitación, con muy bajos ingresos y en malas condiciones físicas.
Los gobiernos de todo el mundo  son concientes que el problema del trabajo infantil exige acciones políticas y económicas  comprometidas para detenerlo. La pregunta que surge como obvia es, si además de esta toma de conciencia   se esta  haciendo algo para cambiar esta situación.

¿HAY ALGUNA SOLUCIÓN?

            No hay una política nacional definida en cuanto al trabajo infantil. Es necesario no solo definirla sino también articularla con otros aspectos relacionados  con las políticas  sociales sobre la infancia y sobre todo con la educación, teniendo en cuenta la gratuidad, obligatoriedad, calidad y orientación del sistema educativo, a fin de que el Estado garantice, a través de las estrategias que se deban aplicar, el acceso a  la educación de todos los niños.
          Analizar la edad adecuada para la incorporación al mercado laboral de manera que no se aliente el abandono y tampoco que se estimule el trabajo clandestino, con las consecuencias que esto provoca  sobre la vida de los niños/as.
         Estas políticas de infancia deben estar relacionadas a las políticas de salud infantil y de empleo, ya que por ejemplo, evitar el uso de mano de obra barata infantil, redundaría en más puestos laborales para los adultos. Se deben promover acciones que lleven al cumplimiento de las legislaciones laborales existentes y una eficiente aplicación de sanciones para los que no cumplan las normas  establecidas sobre el trabajo infantil
         Como se dijo, son múltiples las cusas que alientan el trabajo infantil, y es la pobreza la más fuerte de ellas, pero  no sólo debe verse al trabajo infantil como una estrategia de sobrevivencia individual y familiar, debe tenerse en cuenta su  dimensión macro social y económica.
 La situación de abuso, explotación, violencia y riesgo, son los factores sobresalientes en la problemática social del trabajo. De alguna manera todos los miembros de la sociedad somos responsables de  esta situación. Sin duda,  es el Estado Nacional, Provincial y Municipal, a través de sus políticas, el que debe modificar los factores de riesgo que llevan al acrecentamiento de esta problemática. Pero cuando este no lo asume, ¿debemos quedarnos con la excusa de que a nosotros no nos corresponde?
¿Soy yo acoso guarda de mi hermano? Si, por supuesto que si, hasta que se cumpla la promesa  que está en el libro de Zacarías (8.5)  “Los niños y las niñas volverán a jugar en las calles de la ciudad…”                 
            *  Isaías 65:20  “Nunca mas habrá en ella niños que vivan pocos días,…”

                                                                            Graciela B. de Celis
   
             “El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensando todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad...
            El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación”

PUBLICADO EN LA REVISTA KAIROS

martes, 1 de marzo de 2011

Por cuatro esquinitas de nada.

Una herramienta para trabajar, reflexionar y repensar.
"Nunca se conoce realmente a una persona, hasta que uno no se calza sus zapatos y camina con ellos"
Por una iglesia INCLUSIVA.


martes, 22 de febrero de 2011

Afiliaciones

¿Quienes se pueden afiliar?
Todas las iglesias, personas y grupos cristianos evangélicos de América Latina, a título grupal o individual.
  • Afiliaciones grupales: Denominaciones, iglesias locales, organizaciones o ministerios especializados.
  • Afiliaciones individuales: Pastores, lideres, artistas, obreros de ministerios con la niñez, mayores y menores de edad.
¿Cómo se pueden afiliar?
A través de las instancias nacionales o con formularios que encontrará en el sitio web:
                                      www.juntosporlaniñez.com
Aquí también encontrara estudios bíblicos, materiales de escuela dominical y experiencias ministeriales exitosas sobre el tema de buen trato. 

2peces5panes Multiplicando recursos para el ministerio con niños

Este material ha sido donado por numerosas organizaciones y personas. El material es anónimo (no se hace referencia a ninguna organización o autor) y libre de restricciones de
copyright. Esto nace de la voluntad de centrarse en el gran Dios a quien servimos y compartir todo lo que Él nos ha dado. El objetivo no es el avance individual o del ministerio, sino servir a la iglesia y permitirle llegar a los niños del mundo. Le animamos a adaptar, traducir, copiar y compartir libremente estos recursos.

viernes, 7 de enero de 2011

Un Trato por el Buentrato

CAMPAÑA  BUEN TRATO HACIA LA NIÑEZ.
UNA ARGENTINA SIN VIOLENCIA

Esta Campaña esta organizada en la Argentina por el Movimiento Cristiano Juntos por la Niñez y ha asumido el rol de promotor de la Campaña entre las organizaciones e instituciones gubernamentales y no gubernamentales de nuestro país.
La Campaña tiene una duración de tres años y durante el 2010 se estará poniendo un énfasis  especial en  la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las de Córdoba, Salta, Misiones, Chubut y Buenos Aires.

¿QUÉ ES EL MOVIMIENTO  JUNTOS POR LA NIÑEZ?

En el año 2009, un conjunto de iglesias y organizaciones no gubernamentales, comprometidas con la promoción de las derechos de los niños, niñas y adolescentes, nos  propusimos planificar e implementar acciones que lleven a realizar transformaciones en la vida nuestras iglesias, organizaciones y de la sociedad en la que vivimos. Para ello nos constituimos en el Movimiento Cristiano Juntos por la Niñez

El Movimiento Juntos por la niñez es una red que promueve la movilización de la Iglesia Evangélica en Argentina con el propósito que ésta se sensibilice y comprometa seriamente en la propuesta de supervivencia, protección, participación y desarrollo de la niñez y adolescencia.
El movimiento busca que la niñez y adolescencia tengan un lugar visible e importante en la agenda de la Iglesia Evangélica y de toda  la Sociedad Argentina.

A través del Movimiento se busca crear un espacio  de diálogo y un plataforma de trabajo conjunto que convoque a la Iglesia Evangélica y la sociedad , alrededor del tema de la niñez y adolescencia con una visión compartida, una respuesta articulada y de impacto a la crítica situación que enfrenta la niñez.

¿Por qué  sensibilizar en esta temática?

Porque el maltrato y el abuso sexual infantil son una forma de violencia y, como tal, una violación de los derechos humanos, en particular, los derechos a la protección y el desarrollo de los niños y niñas contemplados en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Por tanto dejan de ser problemas privados y se transforman en problemas públicos, que competen y afectan a toda la comunidad.
Las cifras que se manejan para el abuso sexual infantil aparecen solo como la punta de un iceberg y representan un ínfimo porcentaje de lo que ocurre en la realidad. Investigaciones de los últimos 15 años que abarcan diferentes continentes y culturas, cuentan de cifras (número de personas adultas que reconocen haber sido objeto de violencia sexual en la infancia) en promedio de un 22% en las mujeres y un 15% de los hombres. Es imprescindible reafirmar que el maltrato infantil es un problema de todas las clases socioeconómicas.

Queremos avanzar en el fortalecimiento de la responsabilidad que tenemos como adultos  en la protección de la infancia y adolescencia en nuestro ciudad, y nos proponemos hacer visibles las conductas antes descritas, a través de una campaña nacional.

La  autora  argentina Ravazzola plantea  con relación  a esto: “…si como actores contextuales logramos introducir un cuestionamiento en las ideas, una alternativa y freno en las acciones o en las emociones, ya estamos introduciendo una posibilidad de cambio en el sistema. Por ejemplo, registrar el malestar podría llevar a las personas involucradas en los circuitos de violencia a re-accionar (intentar alguna reacción) diferente y por lo tanto, posibilitar la interrupción del circuito violento (C.Ravazzola, 1997).

¿QUÉ OBJETIVOS NOS PROPONEMOS?
Ø  Promover la dignidad de los niños/as y adolescentes desde la perspectiva del buen trato en el marco del 20º aniversario de la Convención Internacional de los Derechos de la Niñez
Ø  Sensibilizar a la sociedad frente a las situaciones de violencia cotidiana que sufren niños/as y adolescentes.
Ø  Empoderar a los niños, niñas y adolescentes para que sean promotores de actitudes y conductas respetuosas de su dignidad e integridad.
Ø  Fortalecer y desarrollar factores protectores en los propios niños, niñas y fundamentalmente en los/las adolescentes y jóvenes que participarán protagonizando la campaña en todas sus instancias.
Ø  Visibilizar los temas del maltrato y las relaciones inequitativas, así como al  tema  de la infancia y la adolescencia (que en general es analizada a partir de sus carencias y dificultades) desde una perspectiva positiva y esperanzadora.
Ø  Contribuir con propuestas en el desarrollo y aplicación del nuevo marco jurídico sobre Niñez y Adolescencia
La campaña requiere acciones  diferenciadas e interrelacionadas:

Ø  Capacitación teórico-práctica a educadores,  adolescentes y agentes de las Organizaciones de la Sociedad Civil sobre la prevención del maltrato hacia niños, niñas y adolescentes y promoción del buentrato.
           Una jornada y media: capacitación, tres talleres de dos horas cada uno.
           Una jornada: actividad campamentil.
Temáticas a abordar: resolución no violenta de conflictos, comunicación        asertiva, cultura del buentrato, comunicación.

Ø  Visibilización de la temática de la violencia hacia niños, niñas y adolescentes. Durante la campaña  los/las adolescentes y jóvenes  son protagonistas  y accionan  “vacunando” simbólicamente con un caramelo a pares a pares y adultos, invitándolos/as a sumarse en la promoción de la cultura del buentrato.
Entregan un “carnet” de vacunación contra el maltrato y hacen entrega de un sticker con el logo de la campaña.


¿CON QUIENES?

Ø  Docentes y alumnos de establecimientos educativos de la ciudad.
Ø   Miembros de organizaciones comprometidas con la promoción y defensa de los Derechos Humanos y de los Derechos de los Niños y Adolescentes (Iglesias, ONGs, Comedores, etc.)
Ø  Medios de comunicación.


¿QUÉ RESULTADOS QUEREMOS ALCANZAR?
Deseamos:
  • la Inclusión y participación de todos y todas. Que grupos de diferentes realidades económicas y sociales  logren  trabajar  en forma conjunta  promoviendo la tolerancia, el respeto y la convivencia.
  •  sensibilizar a los adultos/as en temas de violencia, incluyendo a actores políticos, formadores de opinión,  a nivel  local.
  • lograr la participación inter-generacional: adolescentes y adultos  participando de una experiencia compartida.
  •  capacitar específicamente a los adolescentes y educadores/docentes de las Organizaciones en la temática de maltrato y buentrato.
  •  generar de espacios de aprendizaje de ciudadanía: acciones planificadas, ejecutadas y evaluadas por los jóvenes.
  • el  empoderamiento y fortalecimiento de factores  protectores para la vida de los niños, niñas y adolescentes y de los miembros de la sociedad que quieran asumir esta propuesta.
Entendemos que en el mundo en el que nos toca vivir, el maltrato hacia los niños, niñas y adolescentes está naturalizado. Ellos son nuestro presente  y  porvenir. Por eso  no solo estamos preocupados, sino que también hemos decidido ocuparnos en trabajar  transformar el maltrato  en Buen trato.
¿TE SUMÁS?

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Que es el Movimiento Cristiano Juntos por la Niñez?

En el año 2009, un conjunto de iglesias y organizaciones no gubernamentales, comprometidas con la promoción de las derechos de los niños, niñas y adolescentes, nos  propusimos planificar e implementar acciones que lleven a realizar transformaciones en la vida nuestras iglesias, organizaciones y de la sociedad en la que vivimos. Para ello nos constituimos en el Movimiento Cristiano Juntos por la Niñez.
¿QUÉ ES EL MOVIMIENTO  JUNTOS POR LA NIÑEZ?
El Movimiento Juntos por la niñez es una red que promueve la movilización de la Iglesia Evangélica en Argentina con el propósito que ésta se sensibilice y comprometa seriamente en la propuesta de supervivencia, protección, participación y desarrollo de la niñez y adolescencia.
El movimiento busca que la niñez y adolescencia tengan un lugar visible e importante en la agenda de la Iglesia Evangélica y de la sociedad argentina.
A través del Movimiento se busca crear un espacio  de diálogo y un plataforma de trabajo conjunto que convoque a la Iglesia Evangélica y la sociedad , alrededor del tema de la niñez y adolescencia con una visión compartida, una respuesta articulada y de impacto a la crítica situación que enfrenta la niñez.
Son miembros fundadores de este Movimiento las siguientes organizaciones:
Fundación Kairós, Iglesia de Dios, Iglesia Evangélica Metodista Argentina, Iglesia Cristiana Bíblica, Ejército de Salvación, Consejo Latinoamericano de Iglesias, Creas Asociación Civil, Fundación de la Puerta Abierta, Movimiento Estudiantil Cristiano, Confraternidad Cristiana del Deporte, Fortalecer, Red Viva.